Día 1 de 9
Día 1
Acto de contrición
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, me pesa de todo corazón haberte ofendido. Propongo firmemente enmendarme, confesar mis pecados y cumplir la penitencia que me sea impuesta. Amén.
Oración para cada día:
Santo Obispo Patricio, fiel pastor de la grey real de Cristo, que iluminaste a Irlanda con el resplandor del Evangelio, que es la fuerza poderosa de la Trinidad, ahora que gozas de la Bienaventuranza Eterna, intercede para que el Redentor nos preserve en la fe y la caridad. Por Jesucristo, Nuestro Señor, Amén.
Invocación Primer Día:
Por mi bienestar y mi protección, hoy pido que el poder de la Santísima Trinidad me rodee. Del libro Confessio de San Patricio: “Yo, Patricio, pecador, el más rústico y el menor de todos los fieles, sumamente despreciable para muchos, tuve como padre al diácono Calpornio, que era cierto hijo del presbítero Potitus y que vivía en el pueblo de Bannauen Taberniae, pues él tuvo una pequeña villa, donde yo fui apresado. Entonces tenía cerca de dieciséis años. Ignoraba al Dios verdadero y fui llevado en cautiverio a Irlanda con tantos miles de hombres, según nuestros méritos, porque nos alejamos de Dios y no custodiamos sus preceptos y no fuimos obedientes a nuestros sacerdotes, que nos advertían para nuestra salvación, y el Señor llevó a nosotros la ira de su animosidad y nos dispersó entre pueblos numerosos, incluso hasta los confines de la tierra, donde ahora mi pequeñez se halla entre extraños”. Se pide la gracia que se desea conseguir. Padre Nuestro, Ave y Gloria.
Oración final
Señor y Dios nuestro, que enviaste al obispo San Patricio para evangelizar a los pueblos de Irlanda, concédenos, por sus méritos e intercesión, que, quienes nos gloriamos de ser cristianos, anunciemos a los hombres tus maravillas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
