Día 1 de 9
Día 1
Oración inicial
Te damos Gracias Oh Dios, que creaste al hombre a tu imagen y semejanza para que viviera en este mundo como hijo tuyo, y lo redimiste con la sangre preciosa de tu Unigénito, para que gozara de Ti para siempre. Te damos Infinitas gracias por tantos beneficios y por haber dado a todo el mundo a San Pedro Claver, que tanto contribuyó con sus fatigas para que los hombres te conocieran y amaran sinceramente. Te ofrecemos los méritos de este siervo, fiel imitador de los ejemplos de nuestro divino Redentor, y te pedimos que nos concedas por su intercesión que libres de la esclavitud del pecado nos preocupemos en tu servicio y en la práctica de las virtudes cristianas, a fin de que dando testimonio de ti con el amor, la misericordia y el servicio a los demás, podamos algún día con todos tus hijos fieles, gozar de ti en el cielo y alabarte eternamente. Amen.
CONOCIENDO SU HISTORIA
Pedro Claver Corberó conocido como san Pedro Claver, fue un misionero y sacerdote Jesuita español, conocido sobre todo por su entrega a aliviar el sufrimiento de los esclavos del puerto negrero de Cartagena de Indias. Es el patrono de los esclavos. Tímido y sencillo, catalán corto en palabras y largo en hechos, Pedro Claver Corberó, conocido como “el esclavo de los esclavos”, cuya vida se desarrolló en el colorido contexto de aventuras, pasiones e injusticias del puerto negrero de Cartagena de Indias. Su entrega abnegada a los negros bozales, es un antecedente admirable de la praxis de liberación cristiana, de la defensa de los derechos humanos y el compromiso preferencial de la Iglesia por los pobres y marginados. La “villa de los cántaros negros”, como se calificaba a Verdú (Lérida), en el valle de Urgel, le vio nacer el 8 de septiembre 1580, de un matrimonio de sencillos labradores, Pedro Claver y Mingüella y Ana Corberó. No tenía trece años cuando perdió a su madre y pocos días después a su hermano Jaime. Con quien recibió la tonsura clerical en su pueblo y, apadrinado por un tío canónigo, se traslada a Barcelona para estudiar gramática en el Estudio general de la Universidad. Terminada la retórica, entra en contacto con los jesuitas del colegio de Belén para estudiar filosofía, donde sintió la vocación a la Compañía de Jesús, en la que ingresó el 7 de agosto de 1602. Tras un ferviente noviciado y pronunciar sus primeros votos, pasó a Gerona a dedicarse al estudio de las Humanidades.
Primer día: La Vida
Ver: El valor de la persona ha pasado a ser relativo en nuestra sociedad. Su valor sagrado pareciera que fuese un mito o un tabu. Esto no se ve reflejado en el pensamiento teórico pero si, en las acciones que a diario se realizan en contra de la vida: Homicidios, violencia intrafamiliar, maltrato y todo tipo de agresiones contra la vida que no respeta ni edad, ni sexo, ni raza, ni condición social. Hoy debemos dignificar la vida, no podemos ser indiferentes, tenemos que comprometernos con el primer don que Dios nos ha concedido: la vida. Génesis 1, 27.31 “Creó, pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios le creó, macho y hembra los creó. Vio Dios cuanto había hecho, y todo estaba muy bien”. Palabra de Dios. Un momento vital en la vida de San Pedro Claver es ese contacto que le permitía multiplicarse hasta por 5 para llevar a cabo su labor pastoral, el diálogo con su Padre Dios a quien le pedía misericordia y ayuda para tratar con quienes se comportaban muy mal con las personas de color negro y los trataban como esclavos; San Pedro consagró su vida a Dios, era un momento de entrega y de oración permanente ante cualquier situación de su vida, de súplica, de agradecimiento, de petición. ¿Cómo, con qué frecuencia, y qué expreso concretamente en mi oración a Dios? Actuar: Hoy voy a darles un abrazo a las personas que quiero. Rezar Padre nuestro, Ave María y Gloria.
GOZOS
Oh San Pedro Claver intercede por nosotros sedientos de Dios. En tus manos nos abandonamos con anhelos de liberación. A ti San Pedro Claver patrono de los esclavos, nos encomendamos en tus santas manos, que al ver tú llegar la esclavitud a nuestras vidas nos socorras siempre presto a salvar nuestras familias. Oh San Pedro Claver intercede por nosotros sedientos de Dios. En tus manos nos abandonamos con anhelos de liberación. Esclavo de los esclavos, es el título que te dan a ti San Pedro Claver, todo un santo de verdad. Pues fuiste a Cartagena, no precisamente a pasear, sino a ver aquellos negros que Dios te había de encomendar. Oh San Pedro Claver intercede por nosotros sedientos de Dios. En tus manos nos abandonamos con anhelos de liberación. Quizás no te podamos definir San Pedro, en un sólo valor: humildad coraje y valentía los llevas en el corazón !Eso sí, está claro¡ te los dió Dios, nuestro Señor. Oh San Pedro Claver intercede por nosotros sedientos de Dios. En tus manos nos abandonamos con anhelos de liberación. A los esclavos te presentaste y a ellos quizás asustaste, porque no habían conocido tanto amor en cualquier parte a ti Santo milagroso, santo de la humildad hoy y siempre te pedimos que nos ayudes cada día más. Oh San Pedro Claver intercede por nosotros sedientos de Dios. En tus manos nos abandonamos con anhelos de liberación. Tuvistes muchos enemigos, humillaciones y obstáculos, pues trabajabas de corazón y no hacías espectáculos. Tu misión no tiene fronteras ni tampoco color pues sabes que todos somos la gran familia de Dios. Oh San Pedro Claver intercede por nosotros sedientos de Dios. En tus manos nos abandonamos con anhelos de liberación.
Oración final
Oh. Dios, que con el fin de llevar el evangelio a los esclavos Negros, dotaste a San Pedro Claver de admirable amor y paciencia; concédenos por su intercesión y ejemplo, que superemos todas las discriminaciones sociales, y amemos a todos los hombres con sincero corazón. Por Jesucristo nuestro Señor. Amen
