Benditas Ánimas del Purgatorio, según el novenario tradicional de 1860

En curso · día 1 de 9

Novena en Sufragio de las Benditas Ánimas del Purgatorio

Benditas Ánimas del Purgatorio, según el novenario tradicional de 1860

Novenario clásico de 1860, con una meditación diaria, un ejemplo edificante y una oración por cada paso de la Pasión de Cristo, en sufragio de las almas del purgatorio.

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Día 1 de 9

Día 1

Señal de la Cruz

Guía

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro.

Todos

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contricción

Guía

Señor mío Jesucristo, Creador, Padre y Redentor mío, en quien creo y espero, a quien amo y quisiera haber siempre amado sobre todas las cosas; me pesa, sí, una y mil veces me pesa de haberos ofendido, por ser Vos quien sois, bondad infinita; pésame también porque merecí las terribles penas del Purgatorio, y ¡ay!, tal vez las eternas llamas del Infierno. Propongo firmemente nunca más pecar, y apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, ayudado de vuestra divina gracia. ¡Oh! Tenga yo, Jesús mío, la dicha de confesarme bien, enmendar la vida y perseverar hasta la muerte. Os lo pido por esas benditas Ánimas, por vuestra Sangre preciosísima y por los dolores de vuestra afligidísima Madre. Amén.

Oración al Padre Eterno

Guía

Padre celestial, Padre amorosísimo, que para salvar a las almas quisisteis que Vuestro Hijo unigénito, tomando carne humana en las entrañas de una Virgen purísima, se sujetase a la vida más pobre y mortificada, y derramase su Sangre en la Cruz por nuestro amor; ¿cómo? ¿Dejaríais sufrir largo tiempo a esas almas en el Purgatorio, habiendo costado tanto a Jesucristo y siendo vuestras amadísimas hijas? ¿Permitiríais fuese malograda Sangre de tan grande valor? Compadeceos, pues, de esas pobrecitas almas, y libradlas de aquellas horrorosas llamas. Compadeceos también de la mía, y libradla de la esclavitud del vicio. Y si vuestra Justicia divina pide satisfacción por las culpas cometidas, yo os ofrezco todas las obras buenas que haga en este Novenario. ¡Ay! De poquísimo, de ningún valor son, en verdad; pero yo las uno con los méritos infinitos de vuestro Hijo divino, con los dolores de su Madre santísima, y con las virtudes heroicas de cuantos justos han existido en la tierra. Miradnos a todos, vivos y difuntos, con ojos de compasión, y haced que celebremos un día vuestras misericordias en el eterno descanso de la Gloria. Amén.

Día 1 - Meditación: De la existencia del Purgatorio

Guía

Punto primero: Es un artículo de fe que las almas de los que mueren con alguna culpa venial, o sin haber satisfecho plenamente a la Justicia divina por los pecados ya perdonados, están detenidas en un lugar de expiación que llamamos Purgatorio. Así lo enseña la santa Madre Iglesia... [meditación completa sobre la existencia del Purgatorio, apoyada en los santos Padres, los Concilios y la razón natural, citando a Malaquías: "La pondré como en un crisol..."].

Guía

Punto segundo: Es también un artículo de fe que nosotros podemos aliviar a aquellas almas afligidísimas, en virtud de la Comunión de los Santos... [exhorta a hacer con fervor el novenario].

Guía

Ejemplo: La aparición a Judas Macabeo tras ofrecer sufragios por los soldados caídos (2 Macabeos), con la cita: "Santa y saludable cosa es rogar por los difuntos, para que se les perdone el reato de sus pecados".

Oración a Jesús sudando sangre en el huerto

Guía

"¡Oh Jesús amantísimo, alegría de los Ángeles y gloria del Cielo!... Caiga una gota siquiera en el Purgatorio y se apagarán sus horribles llamas... Amén."

Obsequio

Guía

Asistir mañana y todos los días que se pueda al santo sacrificio de la Misa en sufragio de las Almas del Purgatorio.

Padre Nuestro

Guía

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Todos

Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

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Ave María

Guía

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Todos

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

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Gloria

Guía

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Todos

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Oración a las Ánimas en el Purgatorio

Guía

Esposas muy queridas del Señor, que encerradas en la cárcel del Purgatorio sufrís indecibles penas, careciendo de la presencia de Dios hasta que os purifiquéis, como el oro en el crisol, de las reliquias que os dejaron las culpas; ¡con cuánta razón desde aquellas voraces llamas clamáis a vuestros amigos pidiendo misericordia! Yo me compadezco de vuestro dolor, y quisiera tener caudal suficiente para satisfacer deuda tan crecida; y aunque más pobre que vosotras mismas, os ofrezco y aplico cuantas indulgencias pudiere ganar en este día, y cuantas obras de supererogación hiciere, a excepción de aquellas que por alguna necesidad particular aplicare. Pero siendo tan pobres mis méritos para satisfacer por vosotras a la Justicia divina, apelo a la piedad de los Justos, a los ruegos de los Bienaventurados, al tesoro inagotable de la Iglesia, a la intercesión de María Santísima y al precio infinito de la Sangre de Jesucristo. Conceded, Señor, a esas pobres Ánimas, sobre todo al alma de N., el deseado consuelo y descanso. Pero confío también, almas agradecidas, que tendré en vosotras poderosas medianeras que me alcancen del Señor gracia con que deteste mis culpas, adelante en la virtud, sojuzgue mis pasiones y llegue a la eterna bienaventuranza. Amén.

Lamentos de las Benditas Ánimas del Purgatorio

Guía

Oíd, mortales piadosos, Y ayudadnos a alcanzar

Todos

Que Dios nos saque de penas Y nos lleve a descansar.

Guía

¡Oh vosotros, caminantes, Suspended, oíd, parad! Bastará solo el oírnos A mover vuestra piedad: Hoy pide nuestra aflicción Que queráis cooperar

Todos

Que Dios nos saque de penas Y nos lleve a descansar.

Guía

¡No hay dolor, angustia, pena, Ni martirio el más cruento, Que llegue a sombra o pintura De nuestro menor tormento! Sólo alivia nuestros males De vuestro amor esperar

Todos

Que Dios nos saque de penas Y nos lleve a descansar.

Guía

Aquí estoy en Purgatorio, De fuego en cama tendido, Siendo mi mayor tormento La ausencia de un Dios querido: Padezco sin merecer, Por mí no basto a alcanzar

Todos

Que Dios nos saque de penas Y nos lleve a descansar.

Guía

¡Ay de mí, ay Dios severo! ¡Ay llama voraz y activa! ¡Ay bien merecido fuego! ¡Ay conciencia siempre viva! ¡Ay Justicia que no acabas! Ay, ¿cuándo se ha de llegar?

Todos

Que Dios nos saque de penas Y nos lleve a descansar.

Guía

¡Ay culpa, lo que me cuestas! Nunca pensé en tu fiereza: Pues con tanto fuego pago Lo que juzgué ligereza. ¡Cielos, piedad! ¡Basta, Cielos! ¿Cuándo el día se ha de llegar?

Todos

Que Dios nos saque de penas Y nos lleve a descansar.

Guía

Todo lo que aquí padezco Es justo, santo y debido, Pues no se purga con menos Haber a un Dios ofendido. ¡Ay, que pude no ofenderle! ¡Ay, que no hay más que esperar!

Todos

Que Dios nos saque de penas Y nos lleve a descansar.

Guía

Padres, hermanos, amigos, ¿Dónde está la caridad? ¿Favorecéis a un extraño Y para mí no hay piedad? ¡Ea, venga una limosna, Un sufragio o un rogar!

Todos

Que Dios nos saque de penas Y nos lleve a descansar.

Guía

Hijo ingrato que paseas Tan ricamente vestido, Y a costa de mis sudores Descansas en tanto olvido: ¡Mira a tu padre quemando, Y lo puedes remediar!

Todos

Que Dios nos saque de penas Y nos lleve a descansar.

Guía

Quizá en ti no será arbitrio, Sí obligación de justicia, Pues no cumples testamentos, Aquí estoy por tu perezosa malicia. ¡Abre los ojos, despierta! Paga, haciendo acelerar.

Todos

Que Dios nos saque de penas Y nos lleve a descansar.

Guía

Hermanos todos en Cristo, Los que oís estos suspiros, Si queréis podéis sacarnos De estos lóbregos retiros, Con sufragios, sacrificios, Y devotamente orar

Todos

Que Dios nos saque de penas Y nos lleve a descansar.

Guía

El más alto sacrificio Del Cordero Inmaculado Nos es el primer sufragio Para purgar el pecado. Su santa Cruz y Pasión Son medios para lograr

Todos

Que Dios nos saque de penas Y nos lleve a descansar.

Guía

De Getsemaní en el Huerto Sangre sudó el Redentor, Contemplando de estas penas El gran tormento y rigor: Al Padre Eterno se ofrece, No cesando allí de orar

Todos

Que Dios nos saque de penas Y nos lleve a descansar.

Guía

Es María del Monte Carmelo Y su ilustre Cofradía, Quien nos libra de los males Y nos colma de alegría: Su nombre el mal nos mitiga, Siendo el medio de alcanzar

Todos

Que Dios nos saque de penas Y nos lleve a descansar.

Guía

En vista de tal piedad, No te olvides, oh mortal, De este pío camposanto, Cementerio de hospital. Sigue, pues, la Cofradía Que tierna te insta a clamar

Todos

Que Dios nos saque de penas Y nos lleve a descansar.

Guía

Atiende y mira, cristiano, Que en aqueste cementerio Tal vez tus padres y deudos Esperan de ti el remedio. A la Virgen y a los santos, Pedidles, quieran mediar

Todos

Que Dios nos saque de penas Y nos lleve a descansar.

Guía

Cofrades, fieles, amigos, Dad crédito a estos lamentos: Obrad bien, evitad culpas, Para huir de estos tormentos. ¡Socorro, piedad, alivio!, Concluimos con gritar:

Todos

Que Dios nos saque de penas Y nos lleve a descansar.

Guía

Oíd, mortales piadosos, Y ayudadnos a alcanzar

Todos

Que Dios nos saque de penas Y nos lleve a descansar.

Antífona

Guía

Dales, Señor, el descanso eterno, y brille para ellos la luz perpetua.

Guía

℣. Y oí del Cielo una voz que me decía.

Todos

℟. Bienaventurados los que murieron en el Señor.

Guía

Oh Dios, Creador y Redentor de todos los hombres, conceded a las almas de vuestros servidores y servidoras, la remisión de todos sus pecados, a fin de que obtengan por nuestras humildísimas oraciones el perdón que ellas siempre han deseado. Vos que vivís y reináis por los siglos de los siglos. Amén.

Señal de la Cruz

Guía

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro.

Todos

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.